Fuente: Carlos Fazio

29/09/2017


Tras la purga del estratega Steve Bannon del entorno ultranacionalista de Donald Trump por la troika de generales que se apoderó de la Casa Blanca: James “Perro loco” Mattis, secretario de Defensa; H. R. McMaster, consejero de Seguridad Nacional, y John Kelly, jefe de gabinete, la guerra no convencional y asimétrica contra Venezuela, parcialmente declarada por el presidente nominal de Estados Unidos, podría pasar a una nueva fase de escalada bélica.

A ello obedecería el brutal discurso maniqueísta y descarnadamente imperialista de Trump en Naciones Unidas del pasado 20 de septiembre, que tras manipular el concepto de soberanía, y con Irán, Corea del Norte, Cuba y Venezuela como renovado eje del mal, retoma las aristas más agresivas del enfoque militar de guerras múltiples y políticas de cambio de régimen de las administraciones Clinton/Bush/Obama, ahora bajo la doctrina Mattis.


Trump dijo estar preparado para tomar nuevas acciones contra la “dictadura” socialista de Nicolás Maduro. Washington impuso sanciones financieras contra Venezuela, y en agosto pasado la administración de los generales del títere Trump (como la llama J. Petras) no descartó la opción militar. Esa noche, durante una cena a la carta con sus perritos falderos Michel Temer, Juan Manuel Santos y Juan Carlos Varela -de Brasil, Colombia y Panamá, respectivamente-, y de la vicepresidenta de Argentina, Gabriela Michetti, Trump pudo haber adelantado algunos aspectos de la estrategia militar diseñada por quienes coloquialmente llama “mis generales”, con eje en una nueva ofensiva desestabilizadora encubierta que facilite una intervención humanitaria.
El gobierno constitucional y legítimo de Nicolás Maduro ha logrado sobrevivir a 120 días (abril/julio de 2017) de la más brutal ofensiva bélica que, en el marco de una guerra irregular o híbrida, utilizó tecnologías de última generación y a una élite de expertos en guerra electrónica, realidad virtual y propaganda democrática.


Fue apenas la última fase de cuatro años de una descomunal guerra de cuarta generación, que, con eje en una estrategia de espectro completo, ha incluido de manera simultánea y continuada la guerra sicológica (inteligencia); económico/financiera (acaparamiento y desabastecimiento por 20 trasnacionales de los rubros alimentario y farmacéutico, manipulación del tipo de cambio de la economía en mercados ilegales y riesgo país como armas de guerra, etcétera); cibernética (a través de plataformas sociales como Facebook, Twitter, WhatsApp, Youtube, Instagram), articuladas con campañas de propaganda blanca, gris y negra hegemonizadas por las siete grandes corporaciones de la comunicación que trabajan sobre una misma ideología global (Time Warner Corporation, General Electric, News Corporation, Sony Pictures, The Walt Disney Company, CBS Corporation y Bertelsmann), mismas que, cartelizadas, controlan más de 70 por ciento de los medios de difusión masiva del mundo (televisoras, radios, medios impresos y las web noticiosas privadas) y actúan como policías de la dictadura del pensamiento único neoliberal (controlando la superestructura cultural), a lo que se suma la guerra política vía la OEA del inefable Luis Almagro y los 12 países del llamado Grupo de Lima, con México como mascarón de proa.


Con José Vicente Rangel, se puede afirmar que Maduro ha sido el mandatario más acosado y ofendido de la historia de Venezuela, y el blanco obsesivo de los ataques de EU, la ultraderecha internacional y la oposición escuálida al proyecto político alternativo bolivariano, que encarna un modelo mixto que combina la democracia representativa con la democracia participativa y protagónica (consejos comunales, asamblea constituyente, etcétera), proceso doctrinario que tiene al pueblo como lugar de la ciudadanía originaria y que después del 30/J está activado en la Asamblea Nacional Constituyente.
Los ataques de la reacción no prosperaron, porque con astucia, coraje y decisión, y una gran habilidad estratégica y táctica y un acertado manejo de la información de inteligencia y de las nuevas tecnologías de la comunicación (la guerra simbólica y tecnológica en redes en el terreno digital y de las telecomunicaciones), Maduro y su equipo gubernamental han logrado abortar varias intentonas golpistas (incluidos golpes blandos y duros), guarimbas, maniobras para socavar la lealtad del alto mando militar, guerra económica y planes desestabilizadores urdidos en laboratorios especializados del Pentágono y la Agencia Central de Inteligencia (CIA).
Pero la derrota en la etapa de EU y sus aliados ha sido posible, también, porque, a diferencia de las instituciones castrenses de los otros países del área (que a excepción de Cuba han sido concebidas como fuerzas para la dominación y/o ejércitos de ocupación interna, cuando no para el ejercicio de la acción subimperialista), Venezuela cuenta con un Comando Estratégico Operacional de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (Ceofanb), que desde hace 12 años tiene una estructura y una doctrina antimperialistas, antioligárquicas, humanistas e integracionistas (latinoamericana).
Derivada del genio y la visión geopolítica del comandante Hugo Chávez, que en 2004 definió una nueva estrategia castrense con base en que Estados Unidos constituía una amenaza cierta para Venezuela, se ha venido construyendo una unión cívico-militar, que tiene como una de sus premisas fundamentales la participación activa del pueblo en las tareas de la defensa integral de la nación, bajo el principio de la corresponsabilidad.
Con ese marco de referencia, y ante las amenazas bélicas de Trump, a finales de agosto 200 mil soldados de la FANB y 700 mil milicianos, reservistas y civiles participaron en el ejercicio militar Soberanía Bolivariana 2017, bajo la concepción de que ante una invasión de EU, la Fuerza Armada se dispersaría –nos haríamos tierra, aire y agua- y conduciría una guerra de resistencia.
No obstante la victoria bolivariana en la etapa, y dado que como dice el teórico de la guerra de cuarta generación, William S. Lind, Estados Unidos es un Estado de partido único: “El partido único es el partido del establishment, que es también el partido de la guerra permanente para la paz permanente”, es seguro esperar que la junta militar que controla a Donald Trump no cejará en sus empeños por derrocar a Maduro.
Una opción, como dice Rangel, es el magnicidio. Es decir, la eliminación física de Maduro. Variable manejada por el bocón de Vicente Fox, el ex presidente mexicano que utilizando un lenguaje mafioso declaró que “Maduro saldrá de la presidencia con las patas p’adelante en una caja de madera”. Otra, una nueva ofensiva de los presidentes cipayos del llamado Grupo de Lima utilizado por Washington, tendente a fabricar una nueva versión de la tesis de la “crisis humanitaria”, aderezada con provocaciones de bandera falsa en la frontera con Colombia.
En ese contexto, no hay que perder de vista que a principios de noviembre, los ejércitos de Estados Unidos y Brasil realizarán ejercicios conjuntos en la selva amazónica, en un área fronteriza que incluye, además, a Perú y Colombia. Dichas maniobras podrían estar encaminadas a acelerar los planes de Mattis, McMaster y Kelly para producir un cambio de régimen en Venezuela. De prosperar, tal opción convertiría sin duda a Sudamérica en un nuevo Afganistán.

Trump, el general Mattis y la guerra asimétrica contra Venezuela

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Policía de Corea del Sur allana campamento de protesta que se opone al sistema de misiles THAAD


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En Corea del Sur, cientos de manifestantes se enfrentaron con la policía en el condado de Seongju el miércoles. Los manifestantes se oponen al despliegue de lanzadores para un sistema de defensa antimisiles estadounidense conocido como THAAD. Decenas de ellos resultaron heridos en el enfrentamiento nocturno cuando la policía intentó desarmar los campamentos y retirar por la fuerza los bloqueos de las carreteras. Las protestas se produjeron al tiempo que el gobierno de Corea del Sur dijo que esperaba que el Norte probara el lanzamiento de otro misil balístico intercontinental el sábado. 
Fuente: democracynow.org/es

La Expedición llevada a cabo por Francisco de Miranda en 1806 tuvo como finalidad, iniciar a partir de Venezuela una serie de acciones destinadas a promover la independencia en la América hispana. Para desarrollar esta empresa Miranda desembarcó en Nueva York el 9 de noviembre del año anterior, procedente de Londres, entrevistándose con notables personajes norteamericanos tales como Thomas Jefferson, James Madison, secretario de Estado; el coronel William Smith, inspector del puerto de Nueva York; Samuel Ogden, armador que comerciaba con Haití y Thomas Lewis, dueño de una importante casa de comercio en Haití y amigo de Alejandro Petión. Como resultado de estas conversaciones Miranda obtuvo los recursos que le permitieron tomar en alquiler un barco de Ogden, al cual bautizó como Leander (en recuerdo de su hijo Leandro), y un bergantín de 180 toneladas, armado con 18 cañones. Tras poner punto todos los preparativos, el 2 de febrero de 1806, zarpó de Nueva York el Leander, capitaneado por Thomas Lewis y con cerca de 200 hombres reclutados en los Estados Unidos. Entre las cosas con las que contaba dicha expedición se encontraban suministros guerra e incluso una imprenta, con la cual se pretendía publicar panfletos y documentos revolucionarios.

El 3 de agosto de 1806 desembarcaron en La Vela de Coro la primera y segunda divisiones, que apoyadas por el fuego de la artillería de los buques, tomando la fortaleza y baterías de dicho puerto. A esto siguió la ocupación de Coro, lo cual se efectuó el día 4 de agosto. En esta ciudad al igual que en La Vela de Coro, izó Miranda la bandera tricolor, solicitó la ayuda de Jamaica, Trinidad y Barbados y trató de ganar la voluntad de los vecinos de Coro y pueblos cercanos, sin conseguirlo. Por tal motivo, ante la indiferencia de los habitantes de Coro y el bloqueo de todas las vías hacia la ciudad por parte de las autoridades realistas, Miranda finalmente tomó la decisión de abandonar el territorio venezolano el 13 de agosto del mismo año. En cuanto a los prisioneros tomados en la acción de Ocumare del 28 de abril, 10 fueron ahorcados el 21 de julio de 1806 en Puerto Cabello; mientras los demás fueron reducidos a prisión en varias fortalezas americanas.

Caracterizada por la exaltación, la mitificación, la fabulación y la fragmentación, como el resto de la historias regionales venezolanas, la coriana o falconiana también como el resto de la producción histórica de las regiones de Venezuela pretende puesto destacado en el máximo hito de la historiografía nacional: la Independencia; de allí la necesidad de justificar la falta de recepción a las proclamas y proyectos del llamado Precursor en 1806, como una especie de vergüenza por los orígenes que marca determinantemente la interpretación de la historia regional.

Manuel Vicente Magallanes ganó en 1966 un concurso del Centro de Historia del Estado Falcón para conmemorar el 160 aniversario del desembarco del Precursor por La Vela de Coro. El trabajo se titula “Miranda. Libertador de Coro”, y en él se señala como causas del fracaso mirandino el hecho de que los habitantes de Coro “eran los más fieles subditos de las autoridades españolas”, además sostiene apoyándose en Gil Fortoul el temor de los criollos de perder su predominio oligárquico ante una acción amparada por Inglaterra para apoderarse de la provincia. Ante la penuria económica de la ciudad, las noticias de la incursión causarían profunda alarma, cuestionando Manuel Vicente Magallanes a Miranda por no haber sabido “ganar adeptos, trazar rumbos, convencer a los reacios. Era indispensable sacar a los pueblos de su secular ignorancia.” Las descripciones que hace el escritor falconiano de La Vela y Coro son muestra evidente de mezcla de creación literaria y narración histórica: “El pueblo estaba desierto. A veces un niño medroso pasaba por las callejuelas. Alguna vieja, mascullando padrenuestros con el rostro cubierto, se escurría en una esquina llevando entre trapos la arepa de maíz pelado para los parientes fugitivos. Perros famélicos desde la playa miraban los barcos y sus aullidos hacían más triste el ambiente. No tañían las campanas de la iglesia. Los rezos se habían tornado exclusivamente domés-ticos. Seguramente se elevaban plegarias pidiendo a los santos alejaran con prontitud aquellos herejes enemigos del Rey, de Dios y de la Religión.”


Por su parte, Diego Nicolás Chirinos aficionado a la Historia, cronista de la sierra coriana en un trabajo de titulo similar al de Magallanes, refiere los hechos heroicos de la ciudad de Coro y de Miranda hasta la invasión de 1806, para apoyándose en autores como Federico Brito Figueroa y Guillermo García Ponce señalar que la intransigencia de la nobleza coriana apegada a sus privilegios y compenetrada con el clero se unió al desconocimiento de Miranda sobre la situación de la región en cuanto a su identificación con la monarquía. Además, la «calumniosa propaganda» había calado en el pueblo, que también lo rechazó. Sin embargo, apunta el autor: “El que se vayan unos pocos no será óbice para que Miranda clave bien alto la antorcha de la libertad en tierra venezolana. La antorcha que vibra de emoción en los colores del glorioso trapo, que mantiene unidos a quienes siguen sus huellas.” Se detiene el autor en una polémica sostenida por varios escritores falconianos en torno al día, hora y lugar del desembarco del Precursor.

Nicolas Maduro Moros presidente de la República Bolivariana de Venezuela se enfrenta a una odisea similar a la de nuestro procer Francisco de Miranda en en Leander; quien en medio de una Guerra económica producto de la injerencia intervencionista de las potencias neoliberales; a fin de generar un cambio de Gobierno por uno servil a sus intereses, donde lamentablemente los ciudadanos no asumen el compromiso de la Democracia Participativa y siguen aspirando a una política de la representatividad donde era uno solo el que tomaba las decisiones importantes del país en representación de todos. Una población doblegada por el terrorismo de una oposición al servicio de las trasnacionales que cree en las creaciones mediaticas y la desinformación de los medios de comunicación privados; una población empobrecida sin el acceso a los productos y servicios, doblegada ante el contrabando de extracción a los paises vecinos, una población con na gran perdida de valores que dio su voto a la agrupación de partidos neoliberales de la más rancia derecha, beneficiandoles con el poder de la Asamblea Nacional lugar desde donde se legisla y se crean las leyes que rigen la vida de todos los ciudadanos.

    Los venezolanos cayeron envueltos en la mas rancia manipulación de quienes solo buscan llenar sus bolsillos con la sangre, sudor y lagrimas de cada hombre, mujeres y niños de esta gran nación y tierra de gracia. Se desmovilizaron, se vendieron, se dejaron contaminar por la ira del hambre que les están haciendo pasar aunado al terror de morir por la falta de medicamentos les hizo votar por la peor de todas las desgracias y miserias humanas, la agrupación autodenominada mesa de la unidad democrática (MUD). Una agrupación revanchista, traidora con un gran historial de torturas y muertes en su haber a favor de los tiranos.


El sufrimiento de las poblaciones vulnerables ha sido apaleado por las Grandes Misiones Sociales, los aumentos del salario mínimo para los trabajadores, la protección del empleo por otro lado con los decretos de inamovilidad laboral pero aún así la mayoría de los venezolanos sigue enrarecido, desorientado y con grandes propensiones a dejarse caer en el infernal torbellino del neoliberalismo neocolonial. Le ha tocado duro al Presidente Maduro y es el momento de hacerse del compromiso histórico de salvar esta Patria de Bolívar de tomar las medidas económicas extraordinarias que sean necesarias y sobre todo desmontar el Estado Burgués único culpable de todas las vicisitudes en las que se encuentra la ciudadania venezsolana en estos momentos bajo el asedio de una Guerra Económica continuada con feroces ataques de 4ta Generación.


Maduro es una siembra de amor dejada por nuestro comandante Hugo Chavez, el primer presidente Chavista-Obrero de la Historia Democrática de nuestro País. Es hora de comprometernos, es hora de asumir el compromiso por el país. De nosotros depende el presente y el futuro.



LS
   

















Maduro en el Leander

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La pérdida electoral de Miranda el 16 D tiene un antecedente sorprendente 

Entretanto, la DAI había distribuido sesenta y siete donaciones que, en 
los últimos meses, sumaban un total de 2.300.000 dólares, más de la mitad 

de los cuales se habían concentrado en el referendo y en la Venezuela 

«poschavista». Al responder a la solicitud de información de la FOIA 
sobre sus proyectos en Venezuela, la USAID retuvo los nombres de todas 
130 
las organizaciones y los beneficiarios de los dólares del contribuyente 
estadounidense en Venezuela. En muy pocos casos se cometieron errores 
administrativos y se revelaron nombres de beneficiarios como Súmate, 
Carlos Fernández y Mirador Democrático, pero, en el caso de la mayoría 
de las donaciones, sólo se dejó fuera de la censura los nombres de los 
proyectos con las descripciones de los programas. Algunos de los proyec- 
tos eran fáciles de descifrar, como el de «Un Sueño para Venezuela», una 
propuesta de Liderazgo y Visión, organización financiada por la NED 
como otra alternativa a Chávez, pero la mayoría se identificaba sólo por 
el nombre del proyecto. 
De las sesenta y siete donaciones para 2003-2004, hay algo en particular 
que salta a la vista: siete de éstas se destinaron a la comunidad de Petare, 
uno de los vecindarios más poblados de Venezuela y una base importante 
de apoyo en favor de Chávez. 



Petare es el sector más poblado de la gran Caracas. Situado en el muni- 

cipio Sucre, en el estado Miranda; Petare es esencialmente un barrio de 
la clase obrera y pobre, con algunas zonas de pobladores de las clases 
media y alta. Aunque es conocido como el bastión chavista para sorpresa 
de muchos, durante el referendo revocatorio contra éste, el 15 de agos- 
to de 2004, ocurrió algo en Petare: contrario a lo que se esperaba, el «sí» 
de la oposición obtuvo más votos que el «no» para mantener a Chávez. 



Las siete donaciones USAID-DAI en Petare se concentraron fundamen- 

talmente en el «desarrollo ciudadano y la formación política» y el mejora- 
miento de las relaciones de la comunidad. Una de las donaciones, valorada 
en 22.081 dólares y titulada «Tendiendo Puentes Comunitarios para For- 
talecer la Vida Democrática en Nuestras Comunidades», fue destinada 
supuestamente a enmendar las relaciones entre las comunidades de las 
clases alta y media en el sector de Petare y la clase baja mayoritaria. Otra 
donación, de unos 53 mil dólares, «Mi Barrio: Un Espacio Democrático 
para el Consenso y el Desarrollo», fue destinada a ayudar a los miembros 
de las comunidades pobres a desarrollar valores democráticos. 
«Diálogo y Resolución de Conflictos», otro de los esfuerzos de USAID-DAI en Petare enseñaría, supuestamente a los trabajadores pobres cómo 
comunicarse en una democracia, y el floreciente «Acciones Vecinales para 
131 
la Armonía y el Entendimiento» era un proyecto de 34.215 dólares para 
«ayudar» a los miembros de la comunidad a llevarse bien. El más oscuro, 
«Experiencia Local de Negociación y Legitimación de Consenso. Los 
Derechos de la Infancia en Sucre», introdujo otros 6 mil dólares, y el más 
general, «Prevención de la Violencia Cotidiana», reportó al vecindario la 
enorme cifra de 49.830 dólares. 



Hay dos cosas que llaman la atención acerca de esas donaciones en 

Petare. Una, las donaciones USAID-DAI en Petare no sólo eran condes- 
cendientes y paternalistas con los miembros de la comunidad, dándoles a 
todos un tratamiento de ciudadanos pobres, no instruidos y carentes de 
valores, sino, además, un intento por enseñarles valores «democráticos» y 
metodologías de desarrollo no autóctonas en Venezuela. Las donaciones 
introdujeron valores y nociones impuestas por Estados Unidos para tra- 
tar de influir en la opinión pública. La idea detrás de esas donaciones 
para «formación» era precisamente influir en la formación ideológica y 
política de la base venezolana; vasta población mayoritariamente pobre 
en el país, que es también la mayor base de apoyo a Chávez. Era en 
Petare donde se desarrollaba una verdadera «batalla de ideas» y, a juzgar 
por los resultados del referendo, Estados Unidos estaba ganando. 



El segundo aspecto que llama la atención en relación con las donacio- 

nes era el hecho de que la mayoría de los miembros de la comunidad no 
conocía nada de éstas. Más de 200 mil dólares habían sido invertidos en 
su comunidad para la formación democrática y política y la solución de 
conflictos, y la mayoría de los residentes de Petare no habían tenido nin- 
guna participación en los proyectos; sin embargo, más intrigante aún 
resultaban las numerosas historias de testigos oculares de cómo el diputa- 
do por el estado de Miranda, Carlos Ocariz, del partido de oposición 
Primero Justicia, contraparte venezolana del IRI, iba de puerta en puerta, 
con sus ayudantes, por los barrios más pobres de la comunidad, semanas 
antes del referendo y ofrecía 150 mil bolívares (alrededor de 75 dólares) 
y una bolsa de alimentos para que votaran por el «sí». No es difícil de 
imaginar que el hambre venciera a los principios, incluso en un ambiente 
políticamente cargado. 



Tendría sentido, entonces, que si la USAID-DAI había invertido más de 

200 mil dólares en Petare en los meses que precedieron el referendo y la 
132 
mayoría de los residentes del lugar no había oído nunca hablar de los 
proyectos y programas que supuestamente debían ser realizados en su 
vecindario, que de cierta manera una parte de esos 200 mil dólares 
apareciera en los donativos de Carlos Ocariz a los miembros pobres de la 
comunidad de Petare. 
Al final, el resultado deseado era el mismo, ya fuera por vía de los pro- 
gramas legítimos de donación o por el soborno político: ganar el referen- 
do revocatorio y librarse de Chávez. En Petare concibieron una forma 
fácil de lograr ese objetivo: aprovecharse de la pobreza. 
Para suerte de Chávez y sus seguidores, en el estado de Miranda, donde 
está situado Petare, ganó el «no» por algunos puntos porcentuales, de ahí 
que la pérdida en el lugar no tuvo una repercusión grave en los resulta- 
dos de la votación, aunque sí incidió en la estabilidad de una comunidad 
de más de un millón de pobladores. De no haber sido por la derrota del 
entonces gobernador del estado de Miranda, Enrique Mendoza, en las 
elecciones regionales subsiguientes del 31 de octubre de 2004 frente al 
candidato pro Chávez, Diosdado Cabello, quién sabe hasta dónde habría 
llegado el «Experimento Petare».
_________________
"... Ustedes saben qué hacer. ¡Simplemente tomen el poder en toda Venezuela, absolutamente todo, barran a la burguesía de todos los espacios políticos y económicos y profundicen la revolución!"

EXPERIMENTO PETARE

PRENSA UNETE-CTR

Los Voceros y voceras de los trabajadores y trabajadoras preocupados por la situación que vivimos las y los trabajadores de este sector, conscientes de la necesidad de buscar  la  vía, labrar esperanzas y construir alternativas en base a la unidad para dar respuesta al clamor de la masa trabajadora,  que reclama nuestra Dignificación

convocan

A LA ASAMBLEA  GENERAL DE TRABAJADORES Y TRABAJADORAS DEL MINISTERIO DEL PODER POPULAR  PARA CIENCIA Y TECNOLOGÍAQUE SE REALIZARA EL PROXIMO MARTES 10 DE ENERO DEL 2012 (EN CARACAS: PLAZA DE PUEBLOS Y SABERES, ESQUINA DEL CHORRO LA HOYADA)A PARTIR DE LA 9.00 AM.Puntos a tratar: 

PRIMERO*; CONDENAR Y REPUDIAR la actitud ANTIOBRA que implica para un órgano de dirección que se proclama socialista, (Dirección de Recursos Humanos) desmejorar contundentemente los beneficios que por derechos objetivos hemos obtenido y  negarse a restablecer el orden y la paz laboral de los trabajadores/as del MPPCT, violentar  los derechos laborales y defraudar una vez más los anhelos y expectativas de las y los Trabajadores de nuestra Institución.a) La promulgación de una normativa de evaluaciones obsoleta y desmejorada (aplicada en el antiguo CONICIT)  y totalmente de carácter capitalista donde solo salen beneficiados los allegados y los que más ganan.b) La negativa de reconocimiento de los pasivos laborales.c) La negativa de atender a los trabajadores ni a sus voceros implementando el terrorismo laboral en toda su extensión.d) La negativa de revisar los actos administrativos en el pago por concepto de dotación de uniformes del 2010, sin ejecución de garantía.e) Eliminación progresiva de beneficios a los trabajadores

SEGUNDO*: La declaración de conflicto y la consignación formal a las instituciones pertinentes para  ejercer el derecho a la huelga.

Adjunto para su discusión y aprobación en asamblea:

Pliego Conflictivo de los trabajadores y trabajadoras del Ministerio del Poder Popular para Ciencia y Tecnología"Si no participas de la lucha por la defensa de tus derechos laborales y sociales, estas participando en la derrota".Bertolt Brecht

SOLO DIOS ES MAS PODEROSO QUE UN PUEBLO UNIDO; QUIEN NO LUCHA CONTRA LA INJUSTICIA AYUDA A SU INSTAURACIÓN COMO SISTEMA DE DOMINACIÓN SOCIAL...!

SINTRAMCT

SINDICATO DE TRABAJADORES DE CIENCIA Y TECNOLOGIA CONVOCA ASAMBLEA GENERAL

Y dijo el Patrono:
“También yo soy trabajador”
Y dijo el Trabajador:
“Pero no eres Trabajador”

A menudo las definiciones de las clases sociales, por parte de diferentes individualidades de la población, presentan un carácter por demás conveniente. Al comienzo de la implantación de la tan cacareada “democracia representativa”, por ejemplo, la oligarquía internacional se desvivía por demostrar que estaba naciendo la verdadera partera y futura rectora de los cambios sociales en el mundo: la mal llamada “clase medi

a”. Se vinculaba de esa manera y muy convenientemente a un estrato de personas, trabajadoras pero desclasadas, con la clase social que debía estar destinada a convertirse en la sepulturera del capitalismo. ¿Qué sucedió entonces? Lo que la burguesía había planificado: con los cañones de sus medios de comunicación - mejor dicho, de deformación – disparando contra las mentes de los obreros y trabajadores en general, la caballería de la “clase media” mezclándose con ellos y la brutal represión de sus “fuerzas del orden”, lograron dividirlos considerablemente. Ya para finales de los años ’70, la ideología de la clase obrera había “migrado” de las mentes de los pocos trabajadores que la habían comenzado a abrazar, para desplazarse entre las miasmas de las creencias y desvaríos de la “clase media”. Muchos sindicatos se convirtieron en simples gestorías de reivindicaciones economicistas, de las cuales obscenamente se aprovecharon muchos dirigentes sindicales inescrupulosos (¡Y aún algunos lo hacen!). Los Trabajadores sólo estaban pendientes de la ganancia y muchos de ellos sencillamente se vendían al mejor postor. Las mentes de los Trabajadores verdaderos había sido trabajada por otros “Trabajadores”: los especialistas de la deformación social al servicio de la burguesía.
Entonces, ¿de cual ideología de la clase obrera podemos hablar hoy en día? ¿Cuál de los sindicatos, o partidos políticos, u organización social alguna, al margen de las luchas economicistas, desarrolla una sincera e intensa educación de los Trabajadores y, especialmente, de la Clase Obrera para mostrarle cuál y cómo es su ideología? ¿Dónde está la Clase Obrera organizada, que se apropiará de esta Revolución y la hará su objetivo de vida, su instrumento de lucha por un mañana luminoso para su Patria? ¿Cuál de los sindicatos de las empresas del Estado, por ejemplo, motiva a sus agremiados a estudiar los planes de su Empresa y superar las metas del año anterior? ¿Quién de los dirigentes sindicales propone una sana competencia entre empresas del Estado para superar las metas que plantea nuestro Gobierno Revolucionario? ¿Dónde están los trabajos voluntarios? Por ejemplo, ¿por qué no se propone realizar, al menos, una jornada voluntaria de mantenimiento de una escuela, o un hospital, o un comedor popular, o una calle de un barrio? ¿Es muy difícil eso? ¿O nuestros sindicatos de izquierda sólo luchan por la plata? Por supuesto, para poder hacer tal tipo de actividades se requiere que haya conciencia política e ideológica. ¡Conciencia de Clase, que entiende que su mañana verdadero es el Socialismo!
Y, en materia política, la cosa no está nada mejor. Por ejemplo, ¿cuántas movilizaciones ha realizado nuestra Clase Obrera para confrontar las claras agresiones del imperialismo contra nuestra Patria, contra la Revolución Venezolana? ¿O, aunque sea, para defender al País de las amenazas que se ciernen sobre él? ¿Dónde están las manifestaciones de internacionalismo proletario contra las terribles agresiones gringas contra los Pueblos Árabes? Si nuestra Clase Obrera no protesta contra los desmanes de los criminales gringos y de la OTAN, es como si estuviése de acuerdo con ellos. ¿Por qué no manifestamos cuando se organizan golpes de estado en América Latina? Si no lo hacemos, significa que nadie los está denunciando, es decir, los estamos aceptando. ¿Por qué callamos ante la canallada gringa en Guantánamo? ¿Dónde escribimos contra eso? ¿Dónde gritamos a todo pulmón: ¡Fuera la canalla gringa de Guantánamo!? Antes los Trabajadores italianos, por ejemplo, guiados por sus Partidos progresistas organizaban intensas y muy combativas manifestaciones contra la guerra, por la paz, por los derechos de los Trabajadores y de los Pueblos. ¿O se nos olvidó Vietnam? Ahora las protestas son de los estudiantes y la gente indignada… contra SU PROPIA inseguridad económica. ¿Dónde están las protestas contra la matanza de gente inocente en Irak, Libia, Congo? ¿Quién se manifiesta en contra del bloqueo a Cuba? ¿Sólo los Gobiernos? ¿Y los Trabajadores Organizados? ¿O los irakíes, los libios, los congoleses, los cubanos no merecen nuestra solidaridad? ¿No son también Pueblo? ¿Por qué no organizamos trabajos voluntarios por Haití? Yo recuerdo que en la URSS organizaban trabajos voluntarios en favor de… ¡la lucha en América Latina!
Alguien me dirá: “¡Bueno! Nosotros hicimos una movilización tal día en la Avenida Bolívar”. Y, con eso, se sentirá satisfecho(a) de haber respondido a este planteamiento. Una forma de no reconocer lo que a leguas se ve: nuestra poca iniciativa ideológica y política ante los avances del enemigo, de la burguesía organizada. ¿Se lo vamos a dejar todo al Presidente Chávez? ¿O asumiremos nuestra lucha, a diario y permanentemente, por nuestro destino?
Todas estas manifestaciones serían una muy productiva forma de educarnos, Obreros y Trabajadores en general, en el Internacionalismo Proletario, en la extrema importancia de la paz entre los Pueblos y en la determinación de quién es el verdadero enemigo de los Pueblos: el imperialismo, el capitalismo, las transnacionales, las guerras, las dictaduras, los gobiernos represores. ¿O pensamos que la educación política de nuestra Clase Obrera sólo se puede dar con los libros?
Despertemos de este letargo. La Revolución Proletaria sólo será Socialista cuando los Trabajadores Venezolanos asuman el Socialismo en sus mentes, cuando se rescaten a sí mismos de la influencia de la ideología burguesa. Avancemos en esa tarea. No perdamos tiempo: el mañana es hoy. El Socialismo se construye todos los días y a cada hora.

TRABAJADOR VENEZOLANO: LA PATRIA Y SU SOCIALISMO TE PERTENECEN, SERÁN TU CREACIÓN. ¡ASÚMELOS!

El rol de los trabajadores


Título original: Sostiene Pereira. Una testimonianza

Publicación: 1994 (trad. cast. Carlos Gumpert y Xavier González Rovira, Ed. Anagrama, 1997)
ISBN: 9788433906809

Antonio Tabucchi se ha convertido novela a novela en uno de los mejores escritores italianos actuales. Sostiene Pereira es la más popular y quizá la más redonda de todas sus obras, de modo que su adaptación fílmica suponía un desafío apetecible pero bastante díficil, sobre todo por la poliédrica y entrañable personalidad de su protagonista. El propio Tabucchi ha participado en la elaboración del guión de esta versión franco-italiana. Sin embargo el resultado, aunque digno, no hace justicia a la obra original.
 «Lisboa, 1938. La opresiva dictadura de Salazar, el furor de la guerra civil española llamando a la puerta, al fondo el fascismo italiano. En esta Europa recorrida por el virulento fantasma de los totalitarismos, Pereira, un periodista dedicado durante toda su vida a la sección de sucesos, recibe el encargo de dirigir la página cultural de un mediocre periódico, el Lisboa. Pereira tiene un sentido un tanto fúnebre de la cultura: prefiere la literatura del pasado, dedicarse a la elegía de los escritores desaparecidos, preparar necrológicas anticipadas. Necesitado de un colaborador, contacta con un joven, Monteiro Rossi, quien a pesar de haber escrito su tesis acerca de la muerte está inequívocamente comprometido con la vida. Y la intensa relación que se establece entre el viejo periodista, Monteiro y su novia Marta, cristalizará en una crisis personal, una maduración interior y una dolorosa toma de conciencia que transformará profundamente la vida de Pereira. En esta novela, Tabucchi ha conseguido crear un inolvidable personaje que sin duda dejará una profunda huella en el lector, Pereira. Y con la historia de este periodista, Tabucchi nos ofrece también una espléndida historia sobre las razones de nuestro pasado que pueden ser perfectamente las razones de nuestro incierto presente.»


Toda la obra tiene un tono poético, sin que por eso se utilice ningún recurso estilístico especial. La reiteración de los "Sostiene Pereira..." le dan un ritmo y dibujan un punto de vista más elevado, como si lo narrado lo estuvieras viendo "desde arriba", contemplando lo que pasa: los tranvias descendiendo... por las calles de Lisboa, el calor de las tardes de verano, las limonadas con mucho azúcar, las conversaciones con el doctor, la toma de conciencia de un hombre, Pereira, que ya no espera nada especial de este mundo salvo sus tortillitas y su crónica periodística semanal, a través de su relación con alguien que representa el ahora, la situación política que se está viviendo en el Portugal de 1938 y que Pereira ignora indiferente. El personaje de Pereira está magistralmente descrito, con pocas referencias, pero palabra a palabra lo vas forjando en tu interior. Un inciso cinematográfico: Marcelo Mastroniani interpreta a Pereira y creo que lo clava. Cuando ví la película, ví el Pereira que Tabucci había creado, o al menos tal como yo lo había imaginado.

VENAS LITERARIAS... NOVELA SOSTIENE PEREIRA

Sindicato y Consejo de Trabajadores*


Por: Stalin Pérez Borges**.Prensa Marea Socialista


Cada día que pasa, salta a la palestra pública con mayor regularidad e intensidad, la discusión sobre el papel de los sindicatos en estos tiempos de revolución y contrarrevolución a nivel mundial. Y, especialmente, en medio de esta etapa de sed de protagonismo de parte de los trabajadores venezolanos, a la par o en contra parte, del afán desmedido de ahogarlo por parte de la casta burocrática que pervive en el Estado. Esta realidad, a la vez, saca de los baúles de la historia y de la teoría, lo del carácter autónomo que deben tener los organismos de la clase obrera, así como sale a relucir también el papel u objetivo de los Consejos de Trabajadores.



En esta oportunidad, entraremos al tema de la relación entre los sindicatos y Consejos de Trabajadores, considerando acá a los sindicatos como instrumentos autónomos de sus afiliados, pero asumiendo una visión crítica de su gestión para poder ubicar los retos que hoy tiene el movimiento sindical revolucionario. En otro momento abordaremos sobre la relación entre sindicato, partido y gobierno, que es de donde, en nombre de la revolución y el socialismo, se ha pretendido limitar la autonomía sindical en el pasado.



Los sindicatos: instrumentos para la defensa y la lucha



La organización sindical es una de las más grandes conquistas históricas de los trabajadores y campesinos. Son sus expresiones para la defensa y lucha de sus intereses. Y, en ella se deben afiliar los que libremente lo manifiesten. Sin embargo, no todos los gobiernos lo permiten. Entonces, el ejercicio de la libertad sindical es un problema de Estado, determinado por la correlación de fuerza de la lucha de clases.



Ahora, el carácter autónomo de un sindicato se lo da la dirección que esta tenga, y en última estancia, está determinado por la voluntad de sus trabajadores afiliados. Autonomía es independencia de clase de la dirección de la organización sindical y sus trabajadores, para tomar decisiones libres sobre sus problemas y aspiraciones. De allí nacen sus acciones clasistas, democráticas y revolucionarias. Poco vale que el programa y los estatutos expresen condiciones autónomas en la organización, si la dirección y los trabajadores no saben ejercer ese derecho o conquista.



Los Estados y sus gobiernos, los patronos y los partidos políticos defensores de la explotación y opresión, gustan de querer subordinar a las organizaciones sindicales a sus intereses y objetivos. Esto ocurre también en una determinada fase de procesos revolucionarios en transición al socialismo, donde se supone, imperan los derechos de los trabajadores y oprimidos.



En esta época del imperialismo globalizado que seguimos viviendo, e independientemente de esta etapa de crisis del capitalismo, se ha desregularizado no sólo el trabajo y las funciones del Estado nacional, sino también los movimientos sociales autónomos, entre ellos, las organizaciones sindicales.



La tendencia de las últimas décadas ha sido de institucionalizar a las organizaciones sindicales. Desde hace años estas yacen en el mayor desprestigio debido a la profunda burocracia que la ahoga y la visible corrupción que los delata. Por eso hay tanta desconfianza y hostilidad con las organizaciones y los sindicalistas. Por eso el poco e ínfimo número de afiliación sindical. Los sindicatos mayormente se dedican a limitados reclamos económicos y, en su mayoría, se han integrado a la institucionalidad, al status quo y a las auto-proclamas, que por más encendidas y ultras que parezcan, no movilizan o terminan en meras acciones moderadas. En su inmensa mayoría son partidarios del “Dialogo Social”, los acuerdos tripartitos y son punta de lanza del Pacto Mundial por el Empleo, política hoy dictado por la OIT



Y cuando, por alguna razón, las principales individualidades de las direcciones de esas organizaciones sindicales logran hacerse de una considerada “legitimidad”, estos se embriagan de un enorme ego e individualismo, y todo lo conducen a una carrera por postulaciones y cargos públicos, muchas veces, hasta desembocar en divisiones por esas ambiciones personales o grupales en sus organizaciones. Todo esto ha conducido a que, hoy en día, el movimiento obrero y sus organizaciones no son la vanguardia en las acciones anticapitalistas.



A casi un año de finalizar la primera década de siglo XXI, y soportando las consecuencias de la enorme crisis que sigue estremeciendo los cimientos del capitalismo, hace falta responder a las deficiencias que no han sido superadas hasta ahora por el sindicalismo.



Me atrevo a enumerar sólo algunas, y no por orden de su importancia: hacer valer su independencia de clase y autonomía; tener una legitimidad incuestionable; superar los límites en los sindicatos de bases de representar solo los intereses de sus afiliados y en los hechos practicar un nuevo tipo de “corporativismo”; estructurar en las organizaciones sindicales a las capas asalariadas, los tercerizados y los que se hallan sin trabajo; ser capaces de combatir la tendencia al burocratismo y alejamiento de las bases, promoviendo nuevos tipos de organizaciones autónomas y autofinanciadas en los lugares de trabajo como comisiones de fábricas, fondos de resistencias, círculos de estudios y formación, comités de empresa, contralorías sociales y participación comunitaria, etc.





Superando los límites del sindicalismo



Y, sobre todo, para superar los límites del sindicalismo, hay que avanzar de inmediato en nuestro país en formas organizativas que vayan más allá del orden del capital y de luchas y aspiraciones defensivas. En este sentido ubicamos formas de organizaciones que busque el control social de la producción, que encamine al proyecto de emancipar a los trabajadores. Acá ubicamos a los Consejos de los Trabajadores.



Desde hace cierto tiempo - uno o dos años atrás-, con la propuesta de los Consejos de Trabajadores no se ha podido ordenar una discusión que esclarezca. Al contrario, mucha es la confusión. Cada quien jala para su lado, muchas veces sin tener una opinión acabada de qué tarea debería cumplir estos Consejos. En esto, cabe mucha culpa a funcionarios del gobierno que declararon de hacer barbaridades con la propuesta de crear este nuevo organismo de los trabajadores. Esto lo hicieron desde el ministerio del Trabajo durante la gestión nefasta de José Ramón Rivero, en plena campaña por la reforma constitucional.



Pero, también hacen campaña contra los Consejos de Trabajadores la vieja burocracia sindical, la nueva burocracia roja rojita y sectores de la izquierda sectaria, que terminan construyendo organismos juntos a la burocracia socialdemócrata y ven maniobras en todo lo que no vengan de su iniciativa. Estos nunca encuentran oportunidades históricas para transitar por otras formas organizativas de autogestión de las masas.



Cuando la clase obrera se hace revolucionaria, comienza a buscar o se apodera de nuevos tipos de organización y de acciones que desemboquen necesariamente en la fundación de un nuevo Estado: un Estado obrero. La clase obrera creará de su seno, con todas sus energías - aunque sea entre errores y vacilaciones -, instituciones de tipo nuevo que al principio sea intermediario de su poder. Los Consejos de Trabajadores pueden representar ese grandioso acontecimiento histórico, y lo puede hacer con menos trabas y de forma mucho más rápido de lo que pudieran hacerlos los cuestionados y limitados sindicatos. Con ese nacimiento, el de los Consejos de Trabajadores, el proceso revolucionario avanzará años luz y entraría en una fase definitoria.



Ese es, y debe ser, el propósito de los Consejos de Trabajadores, y no otro. Los sindicatos seguirán existiendo. No obstante, las nuevas necesidades de controlar las acciones y ganancias de los patronos, tener poder de decisión para definir qué, cuándo y cómo se produce, se llevará acabo con este nuevo tipo de organización. Así, la clase obrera pasará de ser un determinado “instrumento de producción” afiliado a un sindicato o no, a ser parte de un colectivo activo, consustanciado, consultado, en una determinada constitución orgánica. Pasa “casualmente” a formar parte de ese cuerpo constituido, en toman decisiones a su voluntad. Tiempo grandioso. Comienza así, otro juego y otra historia.



Lo demás lo vamos resolviendo como lo aconsejaba Gramsci: “Las relaciones que debe haber entre el partido político y el Consejo de fábrica, entre el sindicato y el Consejo de fábrica se desprenden ya implícitamente de esa exposición: el partido y el sindicato no han de situarse como tutores o superestructuras ya constituidas de esa nueva institución en la que cobra forma histórica controlable el proceso histórico de la revolución, sino que deben ponerse como agentes conscientes de su liberación respecto de las fuerzas de compresión que se concentran en el Estado burgués; tienen que proponerse organizar las condiciones externas generales (políticas) en las cuales pueda alcanzar la velocidad mayor el proceso de la revolución, en las cuales encuentren su expansión máxima las fuerzas productivas liberadas”.

Artículo publicado en Marea Socialista N° 21.

** Comité operativo nacional del Frente Socialista de Trabajadores del PSUV y coeditor de Marea Socialista

Sindicato y Consejo de Trabajadores

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